27 mayo 2005

Round and Round

Bueno, venga, va. Ya que en el post de ayer me puse un poco cabroncete y conté más bien poco, voy a desfacer el entuerto y a desagraviar a los agraviados contándoos algo de lo que pasó.

Primeramente, lo que prometía ser unos amigos saliendo a comer por ahí se convirtió en una "comida de trabajo" porque sólo nos presentamos ahí gente del ciber. Y nada, que me los llevé a Altea a comer sushi, y como ese día en el restaurante no había tanto follón, esta vez se portaron. Además, no sabía yo que hacían tan rico allí el sate. Como ya es tradicional, después de llenarse la panza con pescado y arroz, nos fuimos al bar de moteros por antonomasia, y allí recuperamos el lamentablemente extinto arte del pinball. Para no perder el rollito del bar, la máquina era temática: de Elvis. Una risa ver cómo un Elvis de plástico movía las caderas al ritmo que marcabas puntos o cómo se le podía reventar el hocico a un hound dog que además era un puto. Después de invitar a una camarera a venir conmigo al concierto de los Scorpions en Talavera este verano (Eva, esto también es una invitación para ti, sólo dime si quieres entrada :P ), le acabamos de enseñar a Elvis quien mandaba (no fui yo, si no uno de mis acompañantes) y acto seguido nuestra vista se posó en la máquina de juegos con fotos y cartas, de esas que tienen la pantalla táctil. Bueno, esa también recibió lo suyo... a ver cuánto tardan los moteros borrachos en derribar el récord de las fotos de animalicos.

Nada, que después de admirar algo de la fauna benidormense nos volvimos para Alicante. ¿A recogernos? Ni de coña. Dejamos a J. A. en el ciber (lo sentimos por él, en serio... sí, claro, mucho... aha...) y Jose y yo acabamos en su casa, donde me regalaron un tocadiscos (sí, de verdad, gracias Jose y familia!). Acto seguido, como si eso no fuera bastante, Jose me hizo cenar las mejores patatas Strogonof que he probado, en un bar con una bebida en una mano, y las piedras de go en la otra... además recibimos una clase de Sergio, que es un jugador tela de bueno.

Visto lo visto, vamos a tener que salir los tres juntos más a menudo. Hubo un momento frikada impagable, que fue cuando íbamos a casa de Jose. Imaginaos la escena: las 8 de la tarde, aún con sol, con calor pero se estaba bien, por el centro de Alicante íbamos Jose y yo con las ventanillas bajadas, en el coche de mi madre (para l@s que no lo sepáis, es un New Beettle rojo la mar de molón) y con "Las Burbujitas" de los Mojinos Escozios a toda castaña. Por supuesto íbamos cantando y bailando e incluso confraternizamos con algunas personas mayores en los semáforos. Lo que pasa es que nos picamos y después de Las Burbujitas vinieron "Ábreme la Puerta", "Te voy a Petar el KKs" y "The Final Countdown". Los dos cantando a voz en cuello, y riéndonos sin parar. ¡Qué escena!

Esperando haber satisfecho vuestras necesidades marujiles con estas naderías, me despido por hoy. Que tengais tod@s un buen fin de semana.

Buenas noches y Saludos Peludos.

Diego.

1 Opinaciones:

Anonymous Anónimo dijo...

jejeje cuando quieres que se repita?? Que yo me apunto de nuevo y como sabras que te faltan por probar las tortitas y el batito que eso sera otro dia.

8:47 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home